sábado, 26 de mayo de 2018

Poema del día: "Muerte de una rana", de Sakutarō Haguiwara (Japón, 1886-1942)

Mataron a una rana,
los niños alzaron las manos formando un corro,
todos juntos,
alzaron pequeñitas
y ensangrentadas manos.
Salió la luna.
Encima del cerro se yergue una persona.
Hay un rostro debajo del sombrero.

Sakutarō Haguiwara, incluido en Antología de la poesía moderna del Japón (1868-1945) (UNAM, México, 2010, selec. y trad. de Atsuko Tanabe).

viernes, 25 de mayo de 2018

Poema del día: "Libro de signos. Uno. A", de León de Greiff (Colombia, 1895-1976)

                                               "Balades, chanfons et complain
                                               sont pour moy mises en oubly,
                                               car ennuy et pensées maintes
                                               m'ont tenu long temps endormy
                                               Non pour tant, pour passer soussy
                                               essaier vueil................................."
                                                                       Charles D' Orléans

                    A

Oiga entonces, oye, oíd
palabras sin sentido
conocido:

las otras son tan huecas si sonoras
(dice Mi Risa)
como tambor de feria (añejo símil
de Perogrullo: eso es lo verosímil.)
Las palabras "profundas", "salomónicas"
(torna a decir Mi Risa o Mi Sonrisa)
—tan profundas que no se toca fondo—
(símil vetusto asaz, no nada gris,
mas sí del buen Monsieur de la Palice)
esas son tan absurdas y tan cónicas
como el mundo es redondo
—afirmación de la que no respondo—:

cónicas, oiga; cónicas oye, cónicas
y cómicas y burdas; zurdas, oíd; y absurdas
como el escolio que a mis trovas urdas,
zoilo pazguato inepto.

Dice, hasta aquí, Mi Risa o Mi Sonrisa.

Oiga, entonces, oye, oíd,
la que entre brumas voz se esquiva y se recata:
el iris en el ópalo,
la embriaguez en la vid,
el diamante en la entraña del concepto
(y allí el agudo tópalo),
la estatua en el cincel; y en las crines del arco
o en el vientre del clave, la sonata.
Oiga, entonces, oye, oíd
cómo improvisa el viento en las jarcias y lonas de ese barco
polífona cantata!

Oiga entonces, oye, oíd
palabras sin sentido
(conocido):

lujuriosos vocablos purpúreos,
flámulas, gallardetes, grímpolas, banderolas
que cabrillean por los campos azáreos;
signos que se retuercen, (danzarinas de sensaciones);
fantasías de vuelo de alciones;
fantasías al ritmo ecuóreo
de las greñudas olas;
fantasías de nubes al viento
(peregrino estentóreo):
palabras sin sentido: grávidas de pensamiento.
Palabras sin sentido
(por muy simple parece sibilina
la palabra:
por clara y cristalina).
Oiga, y a nadie diga nada;
oiga entonces; oye, oíd, sólo, sólo la voz sorda,
la vaga voz amorfa
—fúnebres hopalandas, pesadas colgaduras—;
la oscura voz insólita
que taladra el silencio de la noche con graznido alelado;
sólo, sólo, la voz vertical y nuda
(donde no se relievan vulgares aristas
ni se redondean períodos vacuos).

León de Greiff  en Libro de signos (1930), incluido en Antología de la poesía latinoamericana de vanguardia (1916-1935) (Ediciones Hiperión, Madrid, 2003, ed. de Mihai G. Grünfeld).

Otros poemas de León de Greiff
Esquicio N° 2, suite en do mayor (I Prœludium, II Scherzoo), Nocturno N°4, en sí bemol

jueves, 24 de mayo de 2018

Poema del día: "El bosque y la celda", de Kostís Palamás (Grecia, 1859-1953)

El bosque. La sombra. El río oscuro. Allí.
Un mar que llega hasta mis piernas y las besa.
Los horizontes completamente abiertos, apocalípticos,
y las montañas, corona real del bosque.

La celda. Paredes sin arreglar. Libros esparcidos. Aquí.
Una maceta. Viviéndola pobremente, como una flor de sangre,
una canción en una guitarra. La canto.
En el extremo, la chimenea apagada, recuerdo del frío.

Allí está la creación. ¿Qué imagen secreta de Dios? ¿De quién?
Aquí, el alma, una música golpeada por un pecado.
Aquí y allí, cada vez que tú apareces,
mezclas el bosque, la montaña, el pensamiento, la ola.

Kostís Palamás en La ciudad y la soledad (1912), incluido en  Antología de la poesía griega. Desde el siglo XI hasta nuestros días  (Ediciones Clásicas, Madrid, 1997, ed. de José Antonio Moreno Jurado).

Otros poemas de Kostís Palamás
Aroma de rosaLa cañaLa muerte de los antiguos

miércoles, 23 de mayo de 2018

Poema del día: "Semiótica", de Katsue Kitazono (Japón, 1902-1978)

Plato blanco
Flor
Cuchara
Tres de la tarde en primavera
Blanco
Blanco
Rojo

*

Arquitectura prismática
Animal blanco
Espacio

*

Bandera azul
Manzana y dama
Paisaje blanco

*

Flor e instrumento musical
Ventana blanca
Viento

*

Cielo azul
No veo nada
No veo nada
Casa blanca

*

Lejano paisaje blanco
Bandera rosada
Desperación

Katsue Kitazono, incluido en Antología de la poesía contemporánea del Japón (!925-1960)  (UNAM, México,2010, selec, de Atsuko Tanabe, trad. de Atsuko Tanabe y Sergio Mondragón).

Otros poemas de Katsue Kitazono
Noche de verano

martes, 22 de mayo de 2018

Poema del día: "Las buganvilias", de Inti García Santamaría (México, 1983)

Frases que dijiste en un jardín botánico.

Palabras para nombrar un cactus.
Palabras para nombrar un camaleón.

Palabras para bautizar plantas con la palabra “abuelito”.

Palabras dentro de una catedral.
Palabras de tus dedos sobre mi frente.

Un núcleo duro en medio de una canción.

Frases que aparecen otra vez en mi teléfono celular.
Palabras para decir más palabras.

Un núcleo dorado.

Palabras que nombran los nuevos sabores de la nieve.
Palabras aquí.

Allá pétalos para hacer papel.

Palabras como dibujos sobre madera.
Destellos de lonas rosas al final de la calle.

Un callejón tapizado de pétalos.

Palabras de madrugada que regresan de día.
Destellos de vetas.

Un núcleo.

Palabras para describir una semilla.
Destellos de números para decir más palabras.

Un resplandor de frío en las luces de la ciudad.

Palabras para conocer un caballo de madera.
Palabras para leer.

Un resplandor de frío.

Una noche que termina,
más o menos, termina.

Una noche regresa
como un halcón
al brillo de unos ojos.

Palabras para describir las cintas sobre un cuerpo.

Un halcón de electricidad.

Un circuito de frases para proteger tu nombre.
Un circuito de números.

Inti García Santamaría en Hasta aquí nada pudo separarme del cielo (2010), incluido en Todo pende de una transparencia. Muestra de poesía mexicana reciente (Vallejo & Co., Internet, 2016, selec. de Iván Méndez González).

Otros poemas de Inti García Santamaría
Sobre el esqueleto de un poema de Penna

lunes, 21 de mayo de 2018

Poema del día: "La podadora", de Julio Trujillo (México, 1969)

La anuncian el aroma y el sonido.
De sus navajas curvas se desprende
-lascas, chispas, enana pirotecnia-
el verde olor del pasto,
         golpe
que encaja noblemente en la nariz.
Nostalgia del origen:
esta es la piel del mundo que otra vez
se nos ofrenda,
el ámbar es el mismo.

Y gira en torno a sí la letanía,
el canto de las aspas
que trabajan.
Rumor que se desliza,
gozando la espiral,
al fondo del oído sosegado.

Todo da vueltas lenta, lentamente.
Todo es cierto.

Julio Trujillo, incluido en Tigre la sed. Antología de poesía mexicana contemporánea 1950-2005  (Ediciones Hiperión, Madrid, 2006, selecc. de Víctor Manuel MendolaMiguel Ángel Zapata  y Miguel Gomes).

domingo, 20 de mayo de 2018

Poema del día: "La más clara alegría...", de Marge Piercy (Estados Unidos, 1936)

La más clara alegría
es el cese de un gran sufrimiento.
Cuando la campana de hierro se quita de la cabeza,
cuando el clamoroso choque se apacigua en los nervios,
cuando el cuerpo se desliza libre
como la carnada del anzuelo
y el pútrido aire de la ciudad
empieza a bullir en los pulmones.
La luz resbala en miel sobre los ojos.
El austero techo se vuelve merengue.
El cuerpo se desenreda, se despliega
prodigiosamente vacío como un lirio.
Respirar es bailar.
Muda y enteramente
como la albahaca en la ventana
levanto la nariz al sol.

Marge Piercy, incluido en Siete poetas norteamericanas contemporáneas (UNAM, México, 2008, selec. y trad. de Beth Miller).